La Estela del guerrero

ESTELA1

Encontrada de manera fortuita en el año 2011 en el límite entre los ayuntamientos de Castrelo do Val y Verín, la conocida como la Piedra Alta (nombre que recibe el paraje en la que se localizó) pesa unos 800kg y cuenta con unas dimensión de 175 cm de altura entre 63 y 70 cm de anchura y unos 30 cm de grosor. Luce un perfil antropomorfo, con cuatro hendiduras labradas de dos en dos que esquematizan, de manera muy arcaica y primitivo, una silueta humana. Estos rebajes parecen haber sido hechos sobre un soporte inicialmente de perfil regular, lo que deja abierta la posibilidad de que, en origen, fuera una astilla y luego se transformara en estatua-menhir; ya que estas extremidades en resalte, nunca rebajadas.
La pieza fue labrada en granito fino, un material que no procede del entorno, ya que los yacimientos más próximos se localizan del otro lado del Támega, nos montes de Vences y Estevesiños, que distan más de 3 km del lugar en el que fue encontrada la estatua-menhir.
El elemento más extraordinario de la Piedra Alta son los grabados que luce en una de sus cara, donde fueron picoteadas varias formas esquemáticas fácilmente reconocibles:

  • Una espada soportada por una correa que se sitúa en la parte más elevada. Aparece envainada y soportada por una correa que pretende ser representada cruzándose sobre el pecho del guerrero.
  •  Un escudo con una abertura en uve, representado por medio de tres círculos concéntricos, y quizás complementando con una abrazadera horizontal. Ocupa el lugar central de la pieza y su tipología había sido documentada antes en Irlanda, Dinamarca o en el Mediterráneo.
  • Un carro (de guerra o funerario, no lo sabemos) que luce una incisión más fina que el resto de los motivos, quizás la causa de la mayor precisión que exige su grabado. Los carros son frecuentes en las astillas del área del río Tajo/Tejo y son una muestra de interacción entre las culturas del Mediterráneo (recordemos los ejemplos egipcios, asirios o hititas) y las que habitaban la península ibérica en la transición del II al I Milenio antes de nuestra era. Nuestro carro aparece tirado por dos cuadrúpedos, probablemente caballos. La perspectiva utilizada permite observar este vehículo desde dos puntos de vista simultáneos.
  •  Una lanza inculturada en horizontal (posible) que ocupa la base y todo el ancho de la estatua-menhir.

Hasta el año 2011 nunca antes se había documentado en Galicia un grabado histórico dado en la Edad del Bronce que incluyera un escudo y un carro de estas características. La Piedra Alta fue localizada en una llana aluvial ubicada al lado del río Támega, marcando quizás un vado del río ( antes de la concentración parcelaria llevada a cabo en la zona existió un camino fondo que llevaba al río), la sepultura de un guerrero, o el acceso a un lugar destacado por sus recursos mineros. En la actualidad, en Europa, están catalogadas alrededor de 120 piezas de esta tipología, pero más allá de la escasez de piezas documentadas hasta hoy, los sorprenden que este tipo de formas fuera que de llegar hasta nosotros desde el Sur Peninsular ( a más de 360km de distancia en línea recta) lugar donde se localiza el epicentro de esta manifestación simbólica de arte rupestre, inédita en Galicia hasta hay un lustro.
En opinión del investigador Santos Estévez et al, los motivos fueron inculturados de forma diacrónica, siendo las cabañas localizadas en el reverso de la pieza, las primeras en grabarse, seguidas de las imágenes representativas del anverso (realizadas por un artista local, en su opinión) y, más tarde, de las hendiduras angulares pareadas que le conceden un perfil humano.