Turismo rural
El Ayuntamiento de Castrelo do Val posee unas potencialidades únicas en el que respeta al turismo. Evidentemente, el turismo que atrae nuestro Ayuntamiento y con el que convive en perfecta armonía es un turismo de descanso, naturaleza e incluso de corte gastronómica.
Mas allá de las de la riqueza arquitectónica de nuestros pueblos y de la oferta cultural y de ocio de nuestra región, cualquier persona puede disfrutar de los excelentes productos de la tierra a la hora de comer. Para eso, proponemos un viaje en la que quien más aprovechará será su sentido del gusto.
Oferta gastronómica
La gastronomía tradicional de nuestra comunidad rural siempre estuvo relacionada con los productos relacionados con la agricultura y ganadería y con la riqueza piscícola cinegética de la comarca, unidos al aprovechamiento racional que la población del rural hizo (y continúa a hacer) de sus recursos.
Pola nuestra propia idiosincrase, el Ayuntamiento de Castrelo do Val es una zona tradicionalmente agrícola y ganadera, un aspecto que se refleja de manera transversal en los productos que configuran nuestra oferta gastronómica.
Carnes
Como ocurre en casi toda nuestra Galicia, hablar de carnes los remiten casi obligatoriamente al ganado doméstico.
El cerdo, que en tiempos había sido el pilar fundamental de la economía de las familias del rural, sigue siendo el animal de más profunda tradición ganadera y lo que alimenta una buena parte de la cultura de nuestro rural. Alrededor del acto de la matanza, que servía las más de las veces como un factor de socialización, se juntaban vecinos para elaborar unos cuidados embutidos ecológicos de una calidad superior.
Aunque del cerdo «se aprovecha todo desde la cabeza hasta el rabo», como bien dice el dicho popular, son destacables todas las variedades de chorizos, las «androias» (embutido fuertemente emparentado con el botillo), los jamones curados o la cabeza.
El ganado vacuno y lanar también es abundante y de una muy buena calidad: las carnes de ternera gallega y los sabrosos cabritos de la zona son algunos de los platos que se pueden degustar en los menús de nuestras casas de comidas locales.
Debido al valor cinegético de nuestros montes, es necesario resaltar en este punto las excelentes carnes fruto de la caza, práctica muy común en nuestro Ayuntamiento, que cuenta con varias peñas de cazadores. Entre las carnes de caza más destacables están, como no, la del jabalí, el corzo, la liebre o la perdiz y la codorniz, por citar algunas aves de caza.
Peces
Como ayuntamiento de interior y lonxano al mar, los pescados que se consumen en la zona son los de nuestros ríos – entre los que destaca el Támega, uno de los principales afluentes del Duero- : buenas truchas y anguilas, escalos, salmones y hasta lamprea…
No es difícil encontrar en las casas de comidas el bacalao, típico plato portugués que traspasó nuestras fronteras, y el pulpo, que gana muchos puntos cuando más al interior de Galicia nos acerquemos.
Frutas y hortalizas
La riqueza de nuestros suelos permite, además de buen monte para la caza, buenos terrenos de cultivo, con una meteorología favorable y un clima acogedor que permiten cultivar muchas clases de frutas que no son autóctonas, como el kiwi. Destacan en el valle las frutas de temporada como las mazas, las peras, las cerezas, las almejas o las avellanas.
Nuestra huerta los abastecen de buenas patatas y buenas verduras como los tomates, las alubias, las cebollas, las zanahorias, los pimientos y los grelos, ingrediente, este último, indispensable en un plato tan típico como el caldo.
Otros productos estrella
Destacan por su importancia varios productos de calidad más que superior en nuestra zona
Miel
En la actualidad, podemos encontrar miel con la reciente denominación de origen de tres tipos diferentes como son:
- la miel de castaño (esta miel es oscuro, de sabor intenso y fuertes aromas a la flor, en nuestro ayuntamiento se da sobre todo en el Invernadero),
- Miel de queiroga (que se caracteriza por su coloración oscura con tonos rojos y su sabor duradero y ligeramente amargo. Se da en las comarcas orientales de la provincia de Ourense)
- y a miel de silva (miel con colores oscuras, sabores fuertes y dulces, y arrecendos frutais. Se da en el centro-sur de la provincia de Ourense).
Castaña
El fruto del castaño es un producto típico en nuestra zona (sobre todo en los núcleos de media montaña), con un marcado carácter social que se rememora en la celebración de una de las fiestas más arraigadas en la provincia como es el magosto. Las castañas suenen consumirse cocidas, asadas o mismo se pueden secar para su posterior consumo. La castaña de la zona también alimenta la industria de productos «delicatessen» para la fabricación de las famosas castañas confitadas «marron glaçe»
Bebidas
Toda la comarca de Monterrei destaca por sus aguas (la comarca aporta tres de las grandes marcas de agua gallegas: Cabreiroá, Sousas y Fontenova), tanto en términos de calidad como en términos de cantidad. Todos los núcleos del ayuntamiento poseen una grande variedad de fuentes, fruto de la riqueza acuífera de la zona que abastece de forma regular y abundante a todos los núcleos de población.
Además de las aguas, las bebidas más importantes están fuertemente relacionadas con el cultivo de la vid. Nuestros vinos, encuadrados en su grande parte dentro de la D.Lo. Monterrei (en vigor desde 1996) tienen cada día más importancia en el mundo vitícola. En la denominación de origen predominan las variedad autóctonas, tales como Doña Blanca (Chica Fresca), Godello, Treixadura, Mencía y Merenzao (María Ardoña el Bastardo). También hay tempranillo (arauxa).
Los tintos son afrutados y fuertes, fruto de la tierra de la que se nutre la uva y de la que se nutre y de la climatología de la zona, y dejan un marcado sabor en el paladar.
La graduación alcohólica mínima es de 11 grados para los blancos de calidad superior y 10,5 para los tintos del mismo tipo. No resto de los casos a graduación mínima es de 10 grados.
Fruto del aprovechamiento del orujo (la cáscara de las uvas que se retira una vez fermentado el vino), tenemos un producto típico y fuertemente arraigado en el rural, la
aguardiente o caña: una bebida de fuerte graduación alcohólica que se suene utilizar para acompañar el café, aunque también se puede consumir sola.
Las variedades más comunes de aguardiente son: aguardiente blanca, totalmente cristalina, y aguardiente de hierbas, con un carácter cristalino pero de color amarillo, más suave y con un sabor afrutado y muy aromatizada. Esta aguardiente sigue el mismo proceso de elaboración, con la diferencia de que en el proceso de destilación se incluyen unas hierbas aromáticas que le confieren ese sabor y color tan característicos.
A partir del aguardiente también se elabora otra bebida que disfruta de grande popularidad: el licor de café.
La aguardiente también es la base para la realización de una de las bebidas espiritosas más emblemáticas de Galicia: la queimada.
El ritual de la Queimada y su conjuro es uno de los pocos ritos que se mantiene a día de hoy, llevándose a cabo de forma natural en infinidad de reuniones sociales y celebraciones que tienen lugar en la comunidad gallega.
